Explícame brevemente qué está ocurriendo actualmente, qué parte del proceso te gustaría mejorar o qué resultado buscas.
No necesitas saber qué tecnología necesitas.
No hace falta preparar una explicación técnica. Describe el proceso o problema con tus propias palabras.
Analizo brevemente la información que compartiste para entender el problema y determinar si puedo ayudarte.
Si tiene sentido avanzar, nos ponemos en contacto para conocer mejor cómo funciona actualmente y qué resultado buscas.
A partir del análisis podemos determinar qué tipo de solución tendría sentido y cómo continuar.
Empieza por contarme el problema. La tecnología viene después.